martes, 3 de enero de 2017

Flexión del cuello con polea

Este ejercicio requiere un cabezal provisto de una argolla.
La posición de partida es de pie, mirando al frente con el cabezal colocado de forma que la argolla quede en la cara posterior del cráneo y esté centrada (ni a la izquierda ni a la derecha, sino en el centro exacto). La argolla debe estar conectada a la polea, y lo ideal es que ésta esté aproximadamente a la misma altura que la cabeza. Si la polea queda por encima de ese nivel, puede colocarse encima de una tarima o escalón. Si no dispone de él, el cabezal tenderá a salirse durante el movimiento, y debería sujetarlo con las manos. Hágalo así sólo si no tiene más remedio.
Debe empezar este ejercicio con aquel peso que le permita hacer 4 series de 12 repeticiones. Tenga cuidado con el peso que usa; aunque sus músculos puedan hacer el ejercicico, es fácil que después sufra agujetas, y las agujetas en los músculos que participan en este movimiento pueden causar un dolor más intenso y duradero que en otras localizaciones. Por tanto, y aunque considere que puede hacer este ejercicio con más peso, comience haciéndolo con muy poco peso (por ejemplo, 2,5 kg.) y vaya aumentándolo muy poco a poco, a medida que se vaya mejorando la potencia y resistencia de su musculatura.
Desde esta posición, el movimiento consiste en flexionar lentamente el cuello hacia delante, aguantar un segundo la postura de máxima flexión, y volver lentamente a la posición de partida. Durante el movimiento, debe vigilar que sólo flexiona el cuello (existe la tendencia a flexionar toda la columna e incluso la cadera) y evitar extender el cuello hacia atrás; en la posición de partida debe quedar mirando al frente, pero no hacia arriba.

0 comentarios:

Publicar un comentario